El año pasado, este mismo dia, estaba en Bruselas celebrando la navidad. Sin regalos, sin consumismo, una comida simple con mis viejos y mi hermana. Mirando por la ventana las lucesitas de esa ciudad preciosa. Con frío pero contentos.
Hoy, con calor, con la gente vuelta loca comprando cualquier huevada porque "hay que hacer regalos". Siendo honesta, obviamente me gusta recibir regalos, a quién no, pero más me gusta ver la cara de mi familia cuando abren los regalos que yo les regalé. Porque no regalo huevadas sin sentido. Regalo pensando en la persona.
En todo caso, todas las festividades me ponen de mal humor. Me pongo como ansiosa, como no sé qué. Además, no estoy tranquila porque tengo que terminar mi tesis y no he avanzado nada. Es como una espina en la pata, que no me deja caminar bien.
Pero tengo resoluciones de fin de año. El problema es que la mayoría de las veces se quedan en eso, simples resoluciones que rara vez se cumplen.
En este minuto, mi viejo está en su escritorio con música bastante fuerte navideña. En inglés. Siento como que la navidad no es nuestra, es de coca cola. En vez de nieve, tenemos esas cintas brillantes. En vez de pinos de verdad tenemos de plástico. El viejo pascuero es ridículo, con ese traje y gorro, cagado de calor adentro porque no hay nieve ni hace frío.
Lo que más me gustó de la navidad en Europa fue que el viejo pascuero no existe. Están solo los reyes magos. En Enero llegan en caravana, con camellos, malabaristas, de todo. En las noticias dicen que los reyes han llegado desde el oriente, que están pasando por Barcelona, por Madrid. Me imagino ser un niño y verlos pasar de verdad. Eso sí que es mágico. Esta tontera del viejo pascuero es ridícula. Pero en fin. Es lo que hay.
Cambiando de tema, necesito encontrar un trabajo. Si alguien sabe de algo, please let me know. Nada que signifique estar todo el día en un mall sin ver la luz del sol, eso sí.
En fin. Feliz Navidad a todos.