miércoles, diciembre 24, 2008

navidad de plastico

El año pasado, este mismo dia, estaba en Bruselas celebrando la navidad. Sin regalos, sin consumismo, una comida simple con mis viejos y mi hermana. Mirando por la ventana las lucesitas de esa ciudad preciosa. Con frío pero contentos.
Hoy, con calor, con la gente vuelta loca comprando cualquier huevada porque "hay que hacer regalos". Siendo honesta, obviamente me gusta recibir regalos, a quién no, pero más me gusta ver la cara de mi familia cuando abren los regalos que yo les regalé. Porque no regalo huevadas sin sentido. Regalo pensando en la persona.
En todo caso, todas las festividades me ponen de mal humor. Me pongo como ansiosa, como no sé qué. Además, no estoy tranquila porque tengo que terminar mi tesis y no he avanzado nada. Es como una espina en la pata, que no me deja caminar bien.
Pero tengo resoluciones de fin de año. El problema es que la mayoría de las veces se quedan en eso, simples resoluciones que rara vez se cumplen.
En este minuto, mi viejo está en su escritorio con música bastante fuerte navideña. En inglés. Siento como que la navidad no es nuestra, es de coca cola. En vez de nieve, tenemos esas cintas brillantes. En vez de pinos de verdad tenemos de plástico. El viejo pascuero es ridículo, con ese traje y gorro, cagado de calor adentro porque no hay nieve ni hace frío.
Lo que más me gustó de la navidad en Europa fue que el viejo pascuero no existe. Están solo los reyes magos. En Enero llegan en caravana, con camellos, malabaristas, de todo. En las noticias dicen que los reyes han llegado desde el oriente, que están pasando por Barcelona, por Madrid. Me imagino ser un niño y verlos pasar de verdad. Eso sí que es mágico. Esta tontera del viejo pascuero es ridícula. Pero en fin. Es lo que hay.
Cambiando de tema, necesito encontrar un trabajo. Si alguien sabe de algo, please let me know. Nada que signifique estar todo el día en un mall sin ver la luz del sol, eso sí.
En fin. Feliz Navidad a todos.

martes, diciembre 02, 2008

más de lo mismo

A veces es difícil estar solo.
Realmente no sé cómo las demás personas lidian con eso. No me refiero a estar "solo" a no estar dentro de una relación, sino que simplemente home alone. Los pocos meses que vivi con una amiga, cuando ella estaba sola en mi casa, prendía la música fuerte, bailaba, trataba de mantener ruido y mantenerse ocupada. Yo debería hacer lo mismo.
El problema es que yo vivo en el futuro. Me cuesta vivir en el presente. Mi mente está en otro lado todo el tiempo, y eso hace que al final no haga nada en el presente. Mi ego se identifica con mi mente y yo con ella y me quedo dando vueltas en eso. El ego es algo irreal, pero no sé cómo poner en práctica lo que he aprendido.
Es raro, pero al final, después de lo mal que lo pasé al final del semestre, pasé todo. Y como que no me puedo relajar. Y creo que sé por qué.
Creo que cuando uno persigue cosas externas, mientras uno las persigue tiene un "propósito" de vida, algo de qué aferrarse, algo por lo cual crear expectativas, ansiedad, miedo, etc... pero cuando uno lo consigue, vuelve el vacío. Por eso las personas vamos de una cosa a otra, en una eterna búsqueda de algo que nos llene, cuando lo único que puede realmente llenarnos está mucho más cerca. Está dentro de nosotros.
La verdadera batalla no es en la vida externa, sino dentro de nosotros mismos. ¿Qué nos diferencia de los animales? Todos podrían dar una larga lista. Pero lo qué sí se puede decir es que a nosotros se nos ha dado la conciencia. Y eso puede crear milagros o puede destruir. A uno mismo, a familias, a ciudades, al mundo.
Ahora que no tengo la presión de pasar los ramos, que entre paréntesis no fue tanto, pero mi cabeza convierte lo más chico en catástrofes, no tengo otra opción que estar conmigo misma. Con metas que cumplir, obviamente, pero con el tiempo para de verdad entender ciertas cosas sobre mí misma. Y eso es bueno, obviamente, pero tengo miedo. ¿De qué? No sé. Parte de mi cabeza me dice que la mejor manera de enfrentar el mundo es tener un filtro, anestesia, algo que me saque de la realidad. Pero eso solo lleva al fracaso. Emocional, profesional, de todo tipo. Esa "vocesita" todavía está ahí, incluso después de 6 meses de abstinencia, pero ya no la escucho tanto. Al menos eso intento. Sé que no puedo ni quiero depender de nada para estar bien. Claro que eso me cuesta. Sigo fumando cigarros, me obsesiono con tonteras... pero lo estoy intentando.
No sé bien a qué viene esta reflexión media dispersa, pero estoy tratando de encontrar el verdadero norte. No un norte artificial, que nunca llenará el vacío, sino algo más allá.
Les aviso si lo encuentro.