martes, septiembre 14, 2010

donde está mi sombrerero?

Se viene otro cumpleaños y mi complejo de peter pan pareciera ir creciendo con el tiempo. Ya dije el año pasado que de aquí en adelante solo voy a celebrar de 5 en 5, así que la próxima celebración será a los 30. Pero que llegue de nuevo esa fecha del demonio significa que he pasado un año más en este mundo y sigo en el mismo lugar que el año pasado, quizás un poco peor.
Es que los 25 han sido el peor año, al menos que me acuerde.

Hoy estaba releyendo las cosas que escribí aquí el 2005 y me reía sola. Ojalá pudiera recuperar eso que tenía antes.
Es como en Alicia, cuando el sombrerero le dice: “You have lost your muchness. You were much more”. Así me siento, como que he perdido algo en el camino y el problema es que no me he topado con ningún conejo que me lleve a un país donde pueda recuperar mi muchness.

Creo que me he ido acercando a la fantasía como un medio más de anestesia. Confesión: en las noches, cuando mi cabeza empieza a funcionar como loca, planteándome toda suerte de imágenes, culpas, remordimientos y arrepentimientos, me obligo a pensar en historias infantiles. En fantasía. Para no pensar en eso otro.

Y ayer P. me decía pero Maca, ¿es para tanto? La verdad, y no me orgullece decirlo, sí, es para tanto. Porque en realidad lo mejor que me podría pasar es que me mordiera un vampiro y así poder quedarme eternamente en los 25. Y tener la eternidad por delante, no tener fechas ni apuros ni escuchar esa constante vocecilla que me dice que a los 26 ya debería haber logrado algo. Que no me parezco a un adulto. Que me he quedado como congelada en un estado intermedio entre la adolescencia y la adultez. Y que en realidad, no quiero salir de ahí. Porque la verdad es que me da pánico pensar en eso de que alguna vez fui un potencial de algo  que no terminó en nada. Que hay gente que espera cosas de mí que sé que no voy a poder cumplir. Que en realidad, a estas alturas, nadie me conoce realmente.

No sé. Como que este año, los 25, fue como una gran nebulosa. Como ese cuento de Cortazar, del hombre que se va hundiendo en el suelo y nadie se da cuenta. No puedo recordar la cantidad de veces que me topé con gente que me decía “te ves bien” y lo raro que se siente que te digan eso cuando uno en realidad se siente bien mal. Es como si estuviera representando un papel afuera, el “tengo todo bajo control” y “no, si estoy bien”. Parece que soy mejor actriz de lo que pensaba. O quizás es que a nadie le importa. Ni siquiera a mí.

En fin. Se viene otro cumpleaños y como dije alguna vez, Octubre es un mal mes para nacer y tomar decisiones. Así que no me las pida.


2 comentarios:

Prozac Vencido dijo...

Hmmmmm, será producto del signo? Según algunas proposiciones de origen astrológico, el Libra sería una persona visionaria, y en este caso, una suerte de vaticinador. ¿Por qué lo digo? Pues porque también poseo este signo y me aterra el porvenir... (pese a no creer en el tarot)

Bye

JP dijo...

hola maca, siempre es la raja leer tu blog de madrugada, pese a que no haya nada muy optimista acá. cualquier cosa que pueda postear va a sonar súper cliché, así que mejor me detengo. hola, de nuevo!