Hoy me di cuenta de que si salgo 15 minutos antes de mi casa, me ahorro ese estrés de llegar tarde, me ahorro las manadas de personas que llegan y llegan al metro, me ahorro tener que esperar tres metros antes de poder subir a presión, donde cada parte de mi cuerpo está apretada contra una persona y el calor y el olor y el encierro me parecen interminables, y me ahorro eso de salir del metro con unas 50 personas más, y tener que esperar a cruzar porque somos filas y filas y tengo que esperar a esa vieja que mira su celular, a que avance, para alcanzar a pasar la luz, y me ahorro esa sensación rara que me acompaña todos los días al ver que unas 30 personas van exactamente hacia el mismo lugar que yo, y me acuerdo de nuevo de animales, pero de tristes animales, de animales con terno y tacos, con caras de sueño y ojeras y cero ganas de ir a trabajar.
Conclusión: La mayor parte de esta ciudad llega atrasada a la pega.
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