lunes, enero 09, 2012

sobre pactos con el demonio y el lado oscuro de mi fuerza

De un tiempo a esta parte he tomado consciencia de que mi lado angry bird (nunca he jugado al juego ese pero en la oficina hay como 3 peluches con esos pajarracos con cara de amargos que, por supuesto, me identificaron de inmediato, y los demás concuerdan) es demasiado notorio para mi propio bien, como decía un par de posts atrás. Supongo que uno pierde la perspectiva sobre cómo los demás te verán, de hecho, yo al menos no tengo la menor idea de cuál puede ser la visión que tiene el mundo externo de mí, pero trato de no pensar mucho en eso porque puede ser la punta del iceberg hacia un lamentable pero seguro espiral de paranoias y demaces que no vale realmente la pena explorar.
Pero lo que sí he notado, porque ya es imposible no hacerlo, es que sí, soy amarga y me quejo caleta y en general tengo una visión pesimista de las cosas, y me apesto y aburro demasiado rápido y a veces me dan ganas de ser como ese cazador de humanos de esa mala película Jumanji y andar disparándole a la gente que me saca de quicio.
Pero al mismo tiempo, la verdad de las cosas es que ando en un momento muy high y no sé bien de dónde viene esta naturaleza angry bird cuando en realidad lo que me sucede en estos momentos es que siento que hice un pacto con el demonio sin darme cuenta, y de pronto de la noche a la mañana una serie de cosas muy pero muy buenas han comenzado a surgir en mi vida de forma incluso un poco alarmante, y que me lleva nuevamente hacia películas como Abre los Ojos, como que en realidad quizás esta vida de ahora es solo una proyección de mi subconsciente y en verdad me encuentro en una cama llena de cables o como en esa cosa asquerosa de la que sale Neo en la primera película. En efecto, igual es extraño pensar que solo un par de meses atrás estaba posteando que no había sido capaz de responderle nada a esa rubia de tacos altos que me dijo que por qué no me ponía a vender celulares, y hoy las ofertas, bueno, no es que lluevan pero sí son suficientes como para darme el lujo de decir que no a algunas. Bueno, a una. Pero dije que sí a 4 así que igual bien. Y el futuro inmediato al menos se ve, por lo bajo, bastante brillante y todo eso.
Y así con varias cosas que han hecho que de alguna manera se prendiera el sol este verano. Sin embargo, qué puedo decir, mi naturaleza negra o lo que sea se impone, o finalmente no es que se imponga sino más bien que soy así y punto, y que nunca seré la miss sunshine todo rosa y feliz porque no no más. Aunque igual quizás debería preocuparme por el hecho de que ya en la oficina me digan anrgy bird y que la mayoría de las cosas que digo en facebook sean quejas por la falta de sueño, por la lata o por no sé qué mala onda, pero la verdad es que no me nace poner cosas como “hoy es un lindo día para trabajar” o “el amor lo es todo” o whatever.
Igual, tengo que admitir que hay días en los que, a pesar de que todo ande bien, hay algo oscuro que se remueve bajo mi piel y que tiñe mi visión como si me hubiera puesto lentes de sol, y todo me parece una mierda, y como que los días se me hacen eternos y todo lo demás. Y no sé bien de dónde viene eso, o sea, sí, lo he hablado aquí ya, eso de las dualidades, del diablito en el hombro o las voces difusas o no sé qué, pero en fin. Sigue siendo un tema, supongo.

Pero este post en realidad es mi intento por ser la miss rainbow o whatever y decir que está todo bien con todo, el mundo es bello, los pajaritos cantan, el sol brilla en las mañanas, la gente es un amor, mi vida es un regalo del cielo, son tan tiernos los niños y los conejitos y los mails de gatitos me hacen feliz.

O no. Lo que sea.


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